No sé si la recordareis ...
¿Una mano inocente por favor? y levanté la mía.
No me quitaban ojo. No se fiaban.
Cuarenta nombres en la bolsa, los vuestros incluidos.
Cuando saqué la bolita la tiré debajo de un sofá. Dije que estaba en blanco. Se llamaría Gilda, dado que mío era el voto de calidad.
Encontraron la bolita... BAMBI ¿Será posible?
A ella le da igual, aparece corriendo cuando se dice Toma.
Está preciosa.
El miedo, por la calle, se le va quitando. Corretea, en un lugar cerrado de la casa de Campo, con otros asustados como ella.
Le encanta guardar palos.
Cuando hable de ella será la Bambichula.
Estamos ensayando para el cumple del día 23.
-Bambichula, no te quiero ofender...
- ¿Qué pasa?
- El sentido del ritmo lo tienes muy perdido. Al cantar desentona
-Llevo desde las nueve ensayando y por más que lo intento ¡No me sale, no me sale! ¿No será esta birria de órgano o tú que eres una marimandona y me estás esclavizando con el canto?
- ¿Marimandona yo? ¿Quién te ha contado eso que se entera?
- No voy a decir nada, aquí todo se sabe. Corren ciertos rumores sobre ti.
- Espera que se te quite el miedo...
- ji, ji Yo no te tengo miedo
-Si cantas en la fiesta del cumple te doy tarta.
- ¿Qué es fiesta, qué es cumple, qué es tarta?
A ver si la refino, es algo montaraz esta muchacha
-¿Tendrás algún regalo para S?
Con voz insoportable ha contestado:
¡Un palo, un palo, un palooooooo!
¿Voy a poder con ella?