miércoles

El móvil...




- Si hay algo urgente, enviad un mensaje al móvil personal y no al del trabajo. No quiero distracciones...

Dura negociación. No había salida. Durante dos horas de reunión ni una sonrisa.
Tenía frente a mí dos señores muy tiesos. No pensaban ceder, ni yo tampoco.

- Son condiciones duras, debe reconocerlo
- Lo sé. No tienen que tomar la decisión ahora
- Tiene que hacerlo usted. Eso está claro ¿Podríamos desayunar? Estamos todos tensos y cansados
- Por supuesto. Aparte de agotada  tengo hambre.

De pronto de mi bolso sale un grito espeluznante:

Lunaaaaaaaaaaaaa, que tienes un mensajeeeeeeeeeeee

-¡Las mato! ¡A mis hijas las mato 30 veces! ¡Ya me han cambiado el texto del mensaje! Dije con un berrinche de impresión

A los señores serios les entró la risa tonta. Luego la carcajada. Vamos, que no podían moverse de sus sillas.
Yo tampoco. No sabía que hacer...
Cada vez que me miraban se partían de la risa.

Diez minutos después del horrible suceso, me dice uno de ellos:

- No olvidaré este rato en mucho tiempo. Felicita a tus hijas de mi parte.Voy a ponerme uno así. Es soso y aburrido el que tengo.
Además, firmamos el contrato ahora mismo, luego desayunamos ¿Te parece bien?

No salgo de mi asombro todavía...








sábado

Palmira Díaz...


Foto de Público



"Mi puesto de trabajo y mi conciencia valen más que ese dinero"

Una limpiadora de Granada lleva a la Policía un bolso con 14.000 euros que encontró en un autobús .

Da gusto. No todo está perdido.


 Palmira, muchas gracias.



martes

El mundo de los demás...




Si nos preguntamos los unos a los otros quiénes somos, ya sabemos que la respuesta adelanta nada o poco.

El otro dirá cómo se llama, dónde nació, contará su vida, si quiere, y al final, nada… Seguiremos sin saber quién es la persona que nos ha contado todo eso. La diferencia hay que encontrarla en dos preguntas que se parecen mucho pero no son idénticas.

 Una es: ¿quién es? O, en una forma mucho más compleja: ¿quién soy? Esta es una de las preguntas pero hay otra: ¿qué soy yo? El “quién” puede ser una biografía, el “qué” creo que no tiene respuesta.

Peor aún: no la tendrá nunca.

José Saramago

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