
Con ternura, con paz, con inocencia,
con una blanda tristeza o el cansancio
que viene a ser un perro fiel que acariciamos,
estoy sentado en mi sillón y soy feliz,
y soy feliz
porque no siento la necesidad de pensar algo preciso.
Con una fatiga que no es un desengaño,
con un gozo que no alienta esperanzas,
estoy en mi sillón, y estoy
en algo que quizás sólo es amor.
Sé que floto
y nada me parece sin embargo indiferente;
sé que nada me alegra ni me duele
y que sin embargo todo me enternece;
sé que eso es el amor,
o que quizá solamente es un dulce cansancio;
sé que soy feliz
porque no siento la necesidad de pensar algo preciso.
Cuando me dedicaron - hace mil años- el poema en un blog, me lo dedicaron con la siguiente frase.
A una persona buena. A una buena persona.
Contesté.
No es mérito mío. Nací así. Es un tema genético, no me siento importante si ello fuera cierto.
*
Me gustan mis amigos, mi familia. Me gustaron mis padres, mis abuelos. Me chiflan mis hermanos.
A veces, mi forma de ser y comportarme se confunde con ignorancia o con ingenuidad. Es un problema de los demás. Nada tengo que demostrar.
Me viene a la cabeza mi "Oda a la ternura" el lento caminar conociendo el día a día.
Así vivo y así viviré. Solo tendré las cadenas que me quiera poner. Ni compro, ni vendo afectos. Me siento feliz con los que tengo. La envidia -afortunadamente- no forma parte de mi vida. La envidia enferma a las personas y hasta las envilece.
La vida, no es un camino de rosas para nadie. Tampoco para mí. Estoy VIVA y es algo maravilloso. Mi entorno de familia y amigos, me mima, me protege, me cuidan y me quieren.
Un día faltaremos, así es la vida. Si no soy la primera en hacerlo, resurgiré como lo hago siempre, cálida y serenamente.
Hasta que eso ocurra, viviré y lo haré lo más intensamente que pueda.
Reposo unos días el blog, creo.
Felices días de descanso a los que lean y procurad volver sanos salvos. ¿ Vale?
Un abrazo.
*
La foto es del pueblo donde estoy.
El agua corre clara y transparente. Da gusto bañarse.