viernes

Por la dignidad...

Por la mía y por la de los demás.

Espero que seamos cientos, miles, millones de personas. Debemos acallar a la ilustre delegada del gobierno madrileño:

La delegada del Gobierno de Madrid,  cree que la Marcha por la Dignidad hay que verla en directo y no se atreve a juzgarla por lo que se publica en papel. La responsable de la seguridad madrileña ha relatado que de las "35 columnas" que se acercan a Madrid para manifestarse este sábado, algunas de ellas están formadas por 10 personas.  Cree que la capital no se verá afectada y que "solo responderán a la marcha grupos radicales muy de izquierdas que están en provocar una caída del sistema actual".
La delegada del Gobierno ha revelado la existencia del manual del detenidos, un documento repartido entre los participantes a la Marcha por la Dignidad, y asesorado por 30 letrados.
 
Y ya de paso, un zas en toda la boca, al presidente no electo de mi  comunidad.

 

sábado

Relax ...

 
 
 


Sólo entonces descubrí mis ideales


bienvenidas las luces salvadas de la sombras
 

martes

Diez años...

De aquel terrible día...
Por temas de trabajo me encontraba en la Calle Téllez. Mi cita era a las nueve y esperaba en mi coche. Desde los pisos altos se veía la estación. Dos trenes han chocado, gritaba una señora.
Bomberos, policía, ambulancias, desalojen, desalojen y me marché.
En la radio del coche decían que en El Pozo, Santa Eugenia y en Atocha habían estallando trenes a distintas horas.
¿ En hora punta? A esas horas, cercanías viene, con los trenes hasta arriba de gente de todas las edades.

Recibo una llamada a las seis de la tarde:
Martita y Nuri iban en el tren de Santa Eugenia, no aparecen. Ya he avisado a todos. Estamos de hospital en hospital y de momento nada se sabe.
No puede ser. No puede ser...

Hay que ir al Ifema, están todos allí. Venid con la cabeza fría, lo que os vais a encontrar es muy duro.

La gente deambulaba, de un lado para otro.  Corazones rotos, la vista fija y el oído atento, esperando los nombres. Cuando un nombre sonaba por el frío altavoz, se estremecían los cuerpos.

Han pasado diez años y a veces sueño.

Los padres de martita y de nuria, no hablaron en dos años. Sus hermanos no están bien. Nada ha vuelto a estar bien.



Diez años.

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